No nos engañemos: que vivir se ha hecho una putada desde que no despertamos juntos es una obviedad. Y es que sé que piensas en mí incluso cuando estás con ella, pero el orgullo te impide reconocer que me buscas en cada poro de su piel. Sabes que me necesitas, pero nunca tuviste los cojones de decírmelo. Y por eso me perdiste, ¿entiendes? Por eso ahora no eres más que una persona más en el mundo.En un mundo que no sé mirar si no es desde tu almohada.
