¿Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar?

domingo, 20 de diciembre de 2009

Abrió los ojos..


...Y fue entonces cuando dejó de confiar en los demás.
 Nadie la conocía mejor que ella misma, y todavía no se había dado cuenta.
El dolor siempre se había apoderado de su mente, impidiendola así pensar con claridad.
- Sonríe, preciosa.
Recordaba esa voz, la habia oido antes. Era él, sin duda. Había regresado, pero no tenía claro porque.

- ¿Qué haces aquí? Pensé que no volverías.
- Yo pensé que serías feliz.
- Te equivocabas.
- Parece que tú también.

2 comentarios:

(...nira...) dijo...

qe entrada tan curiosa...ajaja =)
yo tambien he escrito algo...pero un poco mas triste
besosss^^

•Eveelyn dijo...

Que genial es cuando nos equivocamos de esa forma, aunque ella nunca debería haber dejado de ser feliz!

Creo que me pasaré seguido por tu blog, te sigo en adelante :)