llegó a mi vida. Cajones llenos de miradas perdidas. Heridas tiradas por el suelo, como si nunca hubiesen hecho daño. Removia las preocupaciones y tiraba a la basura las inquietudes y las cuestiones que me han acompañado a lo largo de mi vida.
Quise sonreir, comenzar una nueva vida. Nunca había estado tan desordenada, como hasta ahora. "Cogí el toro por los cuernos" y comencé a arreglar este despreocupado lugar.
