¿Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar?

sábado, 18 de octubre de 2014

Semáforos tristes que lloran en rojo.

Hace tiempo que no escucho más allá del latido de mi corazón. Y me recuerdo gritándole al mundo que ni sístole ni diástole, que quien lo hacía balancearse dentro de mi pecho, eras tú.

Y aquí me tienes, tragando esa saliva que un día formó suaves líneas en tu cuerpo, para pronunciar tu nombre una vez más. Y sentir como acaricia mi lengua y se pierde en el aire...dejando la huella del dolor allá donde va.
Joder, qué difícil nos lo hicimos. Queriendo volar pero cortándonos las alas para permanecer en tierra juntos. Un sinsentido. 

Me pregunto si habrás encontrado ese impulso que te lanzase allá donde querías llegar. Y si algún día seré capaz de mirar al cielo sin recordarte.

Le he contado al viento lo bonito que hacías que sonase todo en tu voz. Lo diferentes que eran las calles cuando las recorrías. Valencia tiene un aire triste y distinto desde que no agarras fuerte mi mano por Colón o me besas entre el ruido de los coches por La Paz. No sé, todavía espero que ese puto semáforo se ponga en rojo y crucemos juntos sin miedo a nada. Pero tú ya no estás, y yo ya nunca miro al cruzar.

Lo jodido de las promesas es que aunque las cumplas, si después se largan, te quedas esperando a que vuelvan para pedir una más. 
Y yo tengo la mirada demasiado triste como para mirar viendo a alguien que no seas tú. Y eso sí puedo prometerlo, corazón.



3 comentarios:

@YrySFC dijo...

NO HAY COMENTARIOS dice al final
Y es realmente lo que debería de poder decir
Suena triste, a pérdida letal, a nostalgia y amor, a vidas intensas y momentos locos, a sonrisas desdibujadas
Pero sobre todo suena a valentía, y abre los poros de la piel dilatándolos.
Realmente precioso

Fréderin P.D. dijo...

Increíble. Hermoso, pero triste. Me encantó.

Geovanni Trujillo dijo...

Diablos, no tomes lo siguiente mal, sino como lo que es (un cumplido), pero es que este material es mil veces mejor que lo que se ve en tu cuenta de Twitter.

De los que he leído hasta el momento, este ha sido mi preferido. El estilo de redacción que manejas en general es exquisito, y los temas le sacan provecho muy bien.